Los mercados bursátiles cerraron una semana difícil con fuertes pérdidas el viernes, arrastrados por la incertidumbre en torno a nuevas políticas comerciales impulsadas por Estados Unidos y señales preocupantes sobre la salud del mercado laboral.
El S&P 500 se desplomó 1,60%, su mayor descenso porcentual diario en más de tres meses, cerrando en 6.237,79 puntos, mientras que el Nasdaq Composite cayó 2,24%, hasta las 20.649,67 unidades. El Dow Jones también se sumó a la tendencia bajista, perdiendo 543,97 puntos (-1,23%) y cerrando en 43.587,01.
El golpe se dio tras una doble sacudida: por un lado, el decreto firmado por el presidente Donald Trump que impuso nuevos aranceles a países como Canadá, Brasil, India y Taiwán, y por otro, un reporte laboral por debajo de lo esperado, que alimentó temores sobre un posible enfriamiento de la economía estadounidense.
Amazon decepciona y arrastra al sector tech
El ambiente ya enrarecido se tornó más tenso con los resultados trimestrales de Amazon, que no cumplió con las expectativas en su unidad de computación en la nube, Amazon Web Services (AWS). El mal desempeño impactó fuertemente en el sector de consumo discrecional, que cayó cerca de 4%, el peor entre los 11 sectores del S&P 500.
Amazon fue uno de los principales lastres de la jornada, empujando a la baja al Nasdaq, el S&P y también al Dow Jones.
El mercado laboral da señales de fatiga
El informe de empleo correspondiente a julio reveló una desaceleración mayor a la prevista, además de una revisión a la baja de los datos del mes anterior. Las cifras fueron interpretadas por algunos analistas como un indicio de que la Reserva Federal podría recortar las tasas de interés en su próxima reunión de septiembre.
“No hay forma de embellecer este informe. Es un golpe directo a la narrativa de recuperación”, declaró Brian Jacobsen, economista jefe de Annex Wealth Management, al tiempo que recordó que el año pasado la Fed también tardó en reaccionar, con consecuencias similares.
Europa también sufre por la ola arancelaria
En Europa, las acciones vivieron su peor jornada en más de tres meses. El índice STOXX 600 perdió un 1,9%, arrastrado por los nuevos aranceles de EE.UU., incluyendo un gravamen del 39% a Suiza. El índice de volatilidad STOXX se disparó más de 4 puntos, alcanzando su nivel más alto en más de un mes.
El sector sanitario fue uno de los más afectados, tras trascender que Trump envió cartas a 17 farmacéuticas —entre ellas Novo Nordisk y Sanofi— solicitando bajar los precios de medicamentos en EE.UU. Novo Nordisk, que ya enfrentaba una semana complicada, cerró con una caída del 1,8%.
Otros índices también retrocedieron con fuerza: el DAX alemán cayó un 2,7%, y el OMXC danés se contrajo un 1,8%, alcanzando su nivel más bajo en casi dos años. El sector bancario europeo, que había mostrado avances a inicios de semana, terminó con una baja de 3,4%, siendo el más castigado del día.
Escenario incierto
Los inversionistas ahora evalúan el impacto real de las nuevas medidas comerciales, en un entorno donde el crecimiento económico y la estabilidad financiera comienzan a mostrar señales de fragilidad.
El cierre de la semana dejó saldo rojo tanto para Wall Street como para Europa, y la mirada puesta en lo que pueda decidir la Reserva Federal en septiembre.



