San Andrés Tuxtla, Ver.— Los cronistas tienen la responsabilidad de investigar, contrastar fuentes y acercarse lo más posible a la realidad antes de transmitir información a las nuevas generaciones, afirmó Héctor Luis Campos, cronista de Santiago Tuxtla, durante la reunión de cronistas realizada en San Andrés Tuxtla, previo a la LII Reunión de Cronistas, que se llevará a cabo del 23 al 25 de octubre.
Durante la ronda de preguntas y respuestas de la rueda de prensa, Campos destacó que las interpretaciones históricas pueden cambiar con el tiempo y que los cronistas deben mantener una actitud abierta ante los hallazgos que puedan modificar ideas o creencias que durante años se han considerado ciertas.
“Como cronistas tenemos que tratar de adentrarnos hasta lo más profundo para encontrar lo más cercano a la realidad”, expresó, al subrayar que una investigación puede conducir a conclusiones distintas de las que originalmente se buscaban.
Como ejemplo, mencionó algunas transformaciones que han sufrido las tradiciones de Santiago Tuxtla con el paso de las generaciones. Señaló particularmente la danza de los líceres, relacionada con un ritual agrícola para pedir lluvia y cuyos personajes representan al jaguar.
Explicó que, tradicionalmente, quienes se caracterizaban como jaguares realizaban movimientos encorvados y emitían un bramido grave; sin embargo, dijo, en las nuevas generaciones se ha observado que algunos participantes han sustituido ese sonido por maullidos, lo que, desde su perspectiva, modifica el sentido original de la representación.
Campos también recordó su relación con Eneas Rivas Castellanos, a quien describió como “un sabio” de Santiago Tuxtla y una persona que defendía firmemente sus propias interpretaciones sobre las tradiciones locales.
Asimismo, relató una experiencia relacionada con las tradiciones navideñas de Santiago Tuxtla, en la que tuvo diferencias de criterio con Rivas Castellanos respecto a la forma en que debía abordarse la tradición de La Rama, situación que, dijo, evidenció que incluso entre investigadores y cronistas pueden existir distintas interpretaciones.
Uno de los ejemplos que consideró más significativos fue el trabajo de investigación realizado para el libro Breve Historia de Santiago Tuxtla, particularmente en torno al origen del nombre de Tuxtla.
Explicó que durante mucho tiempo se había sostenido la idea de que el nombre estaba relacionado con los conejos; sin embargo, durante la investigación encontraron referencias en el Códice Mendocino que los llevaron a replantear esa interpretación y considerar que el emblema asociado con Tuxtla correspondía a un ave amarilla y no a un conejo.
“Cambiar toda esa perspectiva, toda esa creencia que tuvimos de muchos años, cambiarla es muy difícil”, reconoció.

Ante ello, sostuvo que el trabajo de los cronistas implica una responsabilidad con la sociedad, pues la información histórica no debe difundirse sin un proceso previo de investigación y comprobación.
“Por eso los cronistas tenemos una responsabilidad muy grande con la sociedad, porque no podemos nada más tirar información como si fueran flores y que la sociedad ya las reciba”, manifestó.
La reunión realizada en San Andrés Tuxtla forma parte de los trabajos rumbo a la LII Reunión de Cronistas, encuentro que reunirá del 23 al 25 de octubre a representantes de distintos municipios de Veracruz y de otras entidades del país para compartir investigaciones, conocimientos y experiencias relacionadas con la historia, cultura y tradiciones de sus comunidades.



