Autoridades de Estados Unidos, Israel y Hamas mantienen desde este lunes negociaciones técnicas en Egipto con el propósito de alcanzar un alto al fuego y un intercambio de rehenes en la Franja de Gaza, conforme al plan de veinte puntos impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump.
En declaraciones a medios en la Casa Blanca, Trump aseguró estar “bastante seguro” de la posibilidad de un acuerdo de paz en Gaza, al destacar que Hamas ha accedido a temas importantes dentro de las conversaciones.
“Tengo límites: si no se cumplen ciertas cosas, no lo haremos”, dijo el mandatario, en alusión a sus condiciones para el avance de los diálogos. Sin embargo, subrayó que las pláticas marchan “muy bien” y que “Hamas ha estado aceptando cosas muy importantes”.
El presidente estadounidense se mostró optimista respecto a un eventual acuerdo, pese a los años de conflicto. “Vamos a llegar a un acuerdo en Gaza, estoy bastante seguro, sí”, declaró. También negó haber criticado al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al asegurar que este “ha sido muy positivo sobre el acuerdo”.
Por su parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, destacó que Trump busca avances inmediatos en esta fase de conversaciones. “El presidente quiere que todas las partes avancen rápidamente en acordar las condiciones para la liberación de los rehenes”, señaló.
De acuerdo con Leavitt, los equipos técnicos —integrados por representantes de los tres bandos, junto con el enviado especial estadounidense Steve Witkoff y el exasesor presidencial Jared Kushner— dedican las primeras jornadas a revisar los listados de ciudadanos israelíes secuestrados y prisioneros palestinos que podrían ser liberados.
“El objetivo es liberar a los rehenes y pasar a la siguiente etapa: asegurar una paz duradera en Gaza y garantizar que deje de ser una amenaza para la seguridad de Israel o Estados Unidos”, puntualizó la vocera.
Fuentes diplomáticas consultadas por The Times of Israel señalaron que Witkoff y Kushner se integrarán de forma directa a las discusiones una vez que las diferencias iniciales sean reducidas.
Aunque la Casa Blanca no fijó plazos para la conclusión de las negociaciones, reiteró que la administración Trump espera que los avances se produzcan “a la mayor brevedad posible”, manteniendo la confidencialidad del proceso.



