El responsable del asesinato del activista conservador Charlie Kirk sigue prófugo tras lo que las autoridades calificaron como un “ataque selectivo” perpetrado este miércoles en un campus universitario de Utah.
Kirk recibió un disparo mortal en el cuello mientras participaba en un evento en la Universidad del Valle de Utah, en la ciudad de Orem. El ataque se realizó desde un edificio cercano, a unos 180 metros de distancia, con un solo disparo de rifle, lo que, según analistas, revela la experiencia y destreza del agresor.
El FBI confirmó que se recuperó el arma utilizada, un rifle de cerrojo de alta potencia, hallado en una zona boscosa por donde huyó el sospechoso. También fueron localizadas huellas de calzado, palma y antebrazo, que están siendo analizadas. Aunque las autoridades cuentan con un “buen video” del presunto responsable, aún no han revelado su identidad.
“El peligro que representa ese sujeto es inmenso”, señaló McCabe, analista de CNN, al advertir que la planificación y ejecución del ataque complican la investigación. Expertos lo describen como una persona “metódica, paciente y con alto conocimiento en armas de fuego”.
El comisionado de Seguridad Pública de Utah, Beau Mason, aseguró que el atacante aparenta tener edad universitaria y logró integrarse sin llamar la atención en el entorno académico. Por su parte, el gobernador Spencer Cox advirtió que no se descansará hasta capturarlo: “A quien haya hecho esto: te encontraremos, te juzgaremos y te haremos responsable con todo el peso de la ley”.
El FBI pidió a la ciudadanía aportar información, fotografías o videos que puedan contribuir a identificar al agresor, mientras continúa la cooperación con autoridades estatales y locales.
Este caso ocurre en medio de un clima de creciente violencia política en Estados Unidos, tras episodios recientes como el ataque contra el expresidente Donald Trump en julio y el asesinato de una legisladora de Minnesota en junio.



