Las recientes lluvias e inundaciones que afectaron a Veracruz, Puebla, Querétaro, Hidalgo y San Luis Potosí dejaron miles de personas damnificadas y provocaron un nuevo debate político en el Senado de la República, centrado en la desaparición del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) y la falta de mecanismos claros para atender emergencias.
Durante la sesión legislativa del martes, la Mesa Directiva propuso que los senadores donen el equivalente a quince días de salario para apoyar a las familias afectadas. Legisladores del PAN y Movimiento Ciudadano respaldaron la iniciativa y anunciaron aportaciones equivalentes al 50 por ciento de su sueldo, mientras que el PRI informó que, por el momento, no participará en la donación.
La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, explicó que los recursos recaudados serán destinados a la compra de herramientas y enseres domésticos, los cuales se entregarán directamente a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), con el propósito de garantizar transparencia y rapidez en su distribución.
El debate legislativo cobró fuerza ante la ausencia del Fonden. Legisladores de oposición, como Carolina Viggiano (PRI), recordaron que el fideicomiso —hoy desaparecido— administraba hasta 41 mil millones de pesos y contaba con reglas claras de operación. En contraste, el gobierno federal ha informado que actualmente dispone de 19 mil millones de pesos para atender emergencias, menos de la mitad de lo que ofrecía el fondo extinto.
Durante la discusión, se registraron acusaciones cruzadas entre senadores. La panista Lilly Téllez acusó al gobierno federal de utilizar criterios partidistas en la entrega de apoyos y criticó la centralización de los recursos, mientras que Adán Augusto López Hernández, coordinador de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), defendió el modelo actual y negó que exista abandono en estados afectados como Hidalgo.



