domingo, diciembre 7, 2025
spot_img

Migrante mexicano de 82 años se gradúa en Texas y se vuelve símbolo de perseverancia

Amarillo, Texas. – En plena temporada de graduaciones en Estados Unidos, una imagen ha conmovido a miles de personas en redes sociales: Rafael Aguirre, un migrante mexicano de 82 años, se graduó de Amarillo College en Texas, convirtiéndose en un símbolo de esfuerzo, perseverancia y superación.

Aguirre, originario de Chihuahua, cruzó la frontera hace varias décadas. Esta semana, vestido con toga y birrete, participó en la ceremonia de graduación como parte de la clase 2025, donde culminó una carrera técnica en sistemas HVAC (calefacción, ventilación, aire acondicionado y refrigeración). Su imagen con el programa de la ceremonia en las manos y una gran sonrisa se volvió viral en plataformas como TikTok e Instagram, donde fue apodado “el abuelito graduado”.

“Trabajaba entre ocho y diez horas al día y tomaba clases en un segundo idioma, pero tenía mis metas claras”, declaró en entrevista con Univisión. Afirmó que estudiar a su edad no fue un intento por cerrar un ciclo pendiente, sino una decisión consciente por abrir uno nuevo: “Nunca es tarde para aprender”, enfatizó.

Aguirre es reconocido en su comunidad por ser pionero en la instalación de antenas satelitales y por su constante participación como voluntario. Medios locales lo describen como un ejemplo vivo de que la edad no es un límite para quienes tienen el deseo de superarse.

La historia de Aguirre refleja una tendencia en aumento: la participación de latinos adultos en la educación superior en Estados Unidos. De acuerdo con el Pew Research Center, entre 2000 y 2020, la matrícula de estudiantes latinos en universidades creció un 287%, pasando de 620 mil a 2.4 millones. Sin embargo, más de la mitad de ellos compaginan sus estudios con trabajos de más de 30 horas semanales.

Durante la misma ceremonia, también se graduó Ester Marie Pérez, otra estudiante latina, quien recordó en su discurso a su madre migrante que cruzó el Río Grande sin dinero ni documentos, pero con la esperanza de que sus hijos tuvieran una vida mejor. “Su valentía se volvió mi brújula”, expresó.

En un contexto en el que los migrantes suelen enfrentar estigmas, historias como la de Rafael Aguirre resaltan la resiliencia y el compromiso con el crecimiento personal y colectivo. “La mayoría de los que venimos aquí, venimos a trabajar, a sobresalir, a hacer algo diferente. A mí siempre me ha gustado dar lo mejor de mí”, concluyó Aguirre.

Otros artículos

spot_img

📢 Últimas noticias