Washington, D.C. – Por primera vez desde 2018, el gobierno federal de Estados Unidos entró en cierre luego de que el Senado rechazara la última propuesta republicana para financiar la administración.
La votación resultó en 55 votos en contra y 45 a favor de un proyecto que buscaba extender por siete semanas los fondos para las agencias federales. Al no alcanzar los 60 votos requeridos, la medida fue desechada, lo que obligó a la Casa Blanca a instruir un “cierre ordenado” de actividades.
De acuerdo con la Oficina de Administración y Presupuesto, encabezada por Russell Vought, aproximadamente 750 mil empleados federales considerados no esenciales serán suspendidos, mientras que personal militar y trabajadores en áreas críticas deberán continuar con sus funciones sin recibir salario.
La disputa legislativa se centró en la demanda de los demócratas de prorrogar los subsidios de la Ley de Atención Médica Asequible (ACA, conocida como Obamacare), frente a la negativa republicana de incluir concesiones adicionales en lo que califican como un proyecto de financiación “limpio”.
El presidente Donald Trump y líderes republicanos responsabilizaron directamente a la oposición del cierre, al tiempo que afirmaron que el gobierno podría reabrir “mañana mismo” si suficientes demócratas deciden respaldar la propuesta.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, calificó el cierre como “inevitable” y advirtió que no habrá negociaciones mientras se mantenga paralizada la administración.
Mientras tanto, la duración del cierre permanece incierta y la administración federal anticipó que evaluará medidas más drásticas, incluidas posibles bajas definitivas de personal si la situación se prolonga.
Foto:REUTERS/Nathan Howard



