La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que no se protegerá a ningún funcionario ante las solicitudes de detención provisional y extradición realizadas por autoridades de Estados Unidos contra 10 servidores públicos presuntamente vinculados con narcotráfico.
Entre los señalados se encontrarían el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como el alcalde de Culiacán y un senador del partido Morena.
La mandataria federal explicó que corresponde a la Fiscalía General de la República analizar la documentación enviada por el gobierno estadounidense, a fin de determinar si existen elementos probatorios suficientes para iniciar una investigación formal.
En ese sentido, reiteró que su administración actuará con base en la verdad, la justicia y la defensa de la soberanía nacional, subrayando que, en caso de existir pruebas contundentes, se procederá conforme a derecho.
“No vamos a encubrir a nadie”, puntualizó.
No obstante, advirtió que si no se presentan evidencias sólidas, podría tratarse de un asunto con fines políticos, por lo que dejó en claro que no se permitirá la injerencia de gobiernos extranjeros en decisiones que corresponden al país.
“Bajo ningún motivo se va a permitir la intromisión de algún gobierno extranjero en las decisiones que le pertenecen al pueblo de México”, enfatizó.



