Editorial / Noticia y Media
No llegó a San Andrés Tuxtla por casualidad ni por ambición política. Andrea Vargas Fernández lo deja claro desde el primer momento: su compromiso no nace de un cargo, sino de una convicción profundamente humana. Originaria de Papantla, una tierra de cultura y valores, asegura que servir no depende del lugar de nacimiento, sino del amor, la sensibilidad y la responsabilidad con la que se decide trabajar por los demás.
Hoy, al asumir la Presidencia del DIF Municipal de San Andrés Tuxtla, Andrea habla como mujer, como hija, como futura esposa y como una persona que cree firmemente en el acompañamiento, el cuidado y la protección de quienes más lo necesitan. Para ella, el DIF no es una oficina, es un espacio de cercanía real con la gente.

Un DIF de puertas abiertas y rostro humano
Desde su toma de protesta como titular del organismo, Andrea Vargas Fernández marca una diferencia clara: el DIF que encabeza será cercano, accesible y sin barreras. Un DIF que camine las colonias, que mire a los ojos, que escuche sin juzgar y que no prometa de más, pero cumpla lo que dice.
Convencida de que ayudar no debe ser complicado ni frío, apuesta por un modelo de atención basado en la empatía, el trabajo en equipo y la presencia constante en territorio. Su experiencia en el ámbito empresarial le ha enseñado que los proyectos verdaderos se construyen escuchando, sumando talentos y confiando en las personas, principios que ahora traslada al servicio público.
Familia, valores y trabajo en equipo
Andrea reconoce que su fortaleza viene de casa. Agradece profundamente a su familia, a sus padres y hermanas, quienes han sido ejemplo de amor, unidad y valores sólidos. La charrería, otra de sus pasiones, le ha inculcado disciplina, respeto y constancia, principios que hoy guían su actuar como presidenta del DIF.

De manera especial, expresa su agradecimiento y admiración hacia su futuro esposo, el alcalde Rafael Fararoni Magaña, con quien comparte la visión de que el servicio público debe ejercerse con humanidad, respeto y amor por San Andrés Tuxtla. Ambos, afirma, trabajan como un equipo, cada uno desde su trinchera, poniendo siempre al pueblo en el centro de las decisiones.

Dignificar espacios para dignificar vidas
Con honestidad, Andrea Vargas Fernández reconoce el estado crítico en el que recibe las instalaciones del DIF: espacios deteriorados, en muchos casos inoperables. Sin embargo, lejos de señalar, su prioridad es transformar.
Uno de los anuncios más relevantes es la reubicación del DIF a un espacio cercano al CRISAT, lo que permitirá una atención más eficiente, coordinada y digna. Este cambio, señala, marca el inicio de un nuevo DIF, no solo en infraestructura, sino en la forma de servir.
Atención integral a quienes más lo necesitan
El proyecto que encabeza Andrea Vargas Fernández contempla una atención amplia y sensible a los sectores más vulnerables:
-
Personas adultas mayores, con la recuperación del asilo municipal, hoy abandonado, para devolverles compañía, actividades y una vejez digna.
-
Rehabilitación y salud, con la renovación del CRISAT para ofrecer atención funcional y humana.
-
Niñas y niños, garantizando espacios seguros y de calidad en el CAIC para su desarrollo integral.
-
Personas con discapacidad, impulsando una inclusión real basada en el respeto, la empatía y la accesibilidad.
-
Salud mental y apoyo jurídico, acompañando a familias y personas en momentos difíciles.
-
Madres y padres solteros, brindando capacitación, orientación y herramientas para fortalecer su autonomía y bienestar familiar.
-
Protección animal, trabajando con asociaciones para promover esterilizaciones, adopciones responsables y el cuidado de perritos y gatitos.
-

Transparencia, cercanía y amor que protege
Andrea Vargas Fernández no cree en protagonismos personales, pero sí en la transparencia y en informar a la ciudadanía. El trabajo del DIF será compartido de manera clara, no para presumir, sino para que la gente sepa cómo acercarse, participar y recibir apoyo.
Con el corazón en la mano, asegura que llega a aprender, a escuchar y a trabajar incansablemente por quienes más lo necesitan. Su compromiso es servir con honestidad, sensibilidad y respeto.
Porque, como ella misma lo resume, cuando el amor es real, protege, y ese será el lema que guíe al nuevo DIF Municipal de San Andrés Tuxtla: un DIF cercano, humano y lleno de esperanza.



