Indonesia.- El volcán Anak Krakatau, ubicado en el estrecho de Sunda, entre las islas de Java y Sumatra, mantiene una intensa actividad eruptiva que ha provocado importantes afectaciones al transporte aéreo en Indonesia.
La erupción, que comenzó el pasado viernes, generó una columna de ceniza que alcanzó alturas de hasta 15 mil metros, obligando al cierre temporal de varios aeropuertos y provocando la cancelación o retraso de cerca de 3 mil vuelos, con alrededor de 341 mil pasajeros afectados.
La presencia de ceniza volcánica en el espacio aéreo representa un riesgo para las aeronaves, debido a que puede afectar motores y otros sistemas. Por esta razón, las autoridades de aviación mantienen una vigilancia permanente y han establecido restricciones para garantizar la seguridad de las operaciones.
Aunque la fase eruptiva continua que se prolongó durante más de 24 horas ha disminuido, el volcán permanece activo y se han registrado nuevas emisiones de ceniza y explosiones de tipo estromboliano. Las autoridades mantienen al Anak Krakatau en Nivel III de alerta, el segundo nivel más alto del sistema de vigilancia volcánica de Indonesia.
Ante la actividad volcánica, también se ha restringido el acceso a la zona cercana al cráter. Las autoridades han pedido a la población mantener la calma, utilizar mascarillas y protección ocular ante la caída de ceniza, además de limitar las actividades al aire libre en las zonas afectadas.
La actividad del Anak Krakatau es vigilada de manera permanente debido a sus antecedentes. En diciembre de 2018, una erupción del volcán provocó un tsunami en el estrecho de Sunda que dejó más de 400 personas fallecidas.
Por ahora, las autoridades indonesias mantienen el monitoreo de la actividad volcánica y de la dispersión de ceniza, mientras las operaciones aéreas se normalizan de manera gradual bajo estrictos protocolos de seguridad.



